Recorrer el Jr. 13 de diciembre forma parte de la rutina diaria de cientos de ciudadanos en Huaraz. Sin embargo, el incremento del flujo peatonal, vehicular y comercial ha convertido esta vía en un espacio donde movilizarse resulta cada vez más complejo.

Uno de los principales problemas se evidencia en las veredas. En distintos tramos del jirón, el espacio destinado al tránsito peatonal se encuentra reducido por la concentración de actividades comerciales formales e informales, generando recorridos más lentos y obligando, en algunos momentos del día, a que las personas continúen parte de su trayecto cerca de la pista.

Las dificultades de circulación afectan especialmente a niños, adultos mayores y ciudadanos que transitan diariamente por el sector. Al mismo tiempo, la reducción del espacio peatonal influye en el flujo vehicular y contribuye a la congestión constante que caracteriza esta zona durante las horas de mayor afluencia.

No obstante, detrás de esta dinámica existe una realidad económica que forma parte del contexto nacional y regional. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el año 2025 el 70,2 % de la población ocupada del Perú se encuentra en condición de empleo informal. Dentro de las actividades económicas, el comercio registró una tasa de informalidad del 74,3 %, posicionándose como uno de los sectores con mayor presencia de trabajo informal en el país.

En el caso de Áncash, el Observatorio Socioeconómico Laboral reportó que durante 2025 el empleo informal alcanzó al 78,8 % de la población ocupada del departamento; es decir, aproximadamente 78 de cada 100 trabajadores desarrollaban actividades económicas fuera de esquemas formales de empleo.

En una ciudad como Huaraz, donde el comercio y los servicios forman parte importante del movimiento económico urbano, espacios como el Jr. 13 de diciembre concentran actividades que dinamizan el consumo cotidiano y generan ingresos para numerosas familias. Para muchos comerciantes, tanto formales e informales, este sector representa una oportunidad para sostener sus hogares aprovechando el alto flujo de personas que circula diariamente por la zona.

La situación del Jr. 13 de diciembre evidencia un desafío urbano que va más allá del tránsito. El reto no consiste únicamente en recuperar espacios para la movilidad, sino también en comprender las condiciones económicas y sociales que conviven en una misma vía y buscar formas de equilibrio entre el derecho al trabajo y el derecho a una circulación segura y accesible para todos.

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